Un especialista destaca que los ciberdelincuentes también actúan contra pequeñas empresas y usuarios individuales
Durante los últimos meses, a través de redes sociales o medios de comunicación se ha alertado sobre los ataques informáticos en México, lo cual confirma que la ciberseguridad es un reto transversal que afecta tanto a instituciones públicas como privadas, no siendo los únicos sectores afectados y vulnerados, debido a que la ciudadanía se enfrenta a una constante que en ocasiones es silenciosa, pero les roba la confianza en el espacio digital.
En una entrevista con Infobae México, Francisco Irena, director de Desarrollo de Negocio de Daños en MAPFRE México, advirtió que los ciberdelincuentes han diversificado sus objetivos, impactando desde organismos gubernamentales hasta pequeñas empresas y usuarios individuales.
Riesgos crecientes en una economía digitalizada
El avance tecnológico ha impulsado a que servicios esenciales migren a plataformas digitales, por lo que según Irena, “el mundo cibernético ha cobrado una relevancia fundamental en diferentes ámbitos de las economías de los países”. Esta transformación ha favorecido tanto la eficiencia como la accesibilidad, pero ha generado nuevos puntos de vulnerabilidad.
Dependencias como el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han sido señaladas por incidentes recientes que han expuesto datos sensibles de millones de ciudadanos en la dark web, aunque han negado el hackeo constante a sus bases de datos, la realidad es que información sensible quedó expuesta.
Además de las dependencias, en el caso de las Pequeñas y medianas empresas (Pymes) la situación también es complicada.
El año 2024 marcó un escenario alarmante para las PyMEs en México en materia de ciberseguridad, con el registro de 324 mil millones de intentos de ataque, cifra que ubicó al país entre los más afectados de Latinoamérica. Las pequeñas y medianas empresas enfrentaron en promedio 3 mil ataques semanales cada una, lo que incrementó la vulnerabilidad operativa y financiera de este sector clave para la economía nacional.
Las consecuencias económicas fueron especialmente severas: las pérdidas potenciales por incidente llegaron hasta los 50 mil dólares por cada incidente, una amenaza que puede comprometer la viabilidad de negocios con estructuras limitadas de protección digital. Este entorno desafiante subraya la urgencia de invertir en sistemas de defensa y concientización en ciberseguridad, ya que la sofisticación y frecuencia de los ataques sigue en aumento, poniendo a prueba la resiliencia tecnológica de las empresas mexicanas.
El especialista explicó que la digitalización ha permeado todos los niveles. “No es algo que podamos decir que afecta más al sector público que al privado... Normalmente son ataques que se expresan según las coyunturas se vayan presentando”, puntualizó.
El fenómeno abarca desde trámites fiscales y bancarios hasta el funcionamiento de hospitales, escuelas y comercios.
Además, la velocidad con la que evolucionan las tecnologías y los métodos de ataque representa un desafío adicional. “Mientras más presente está un fenómeno y avanza más rápido, esto inmediatamente impacta en el riesgo”, señaló Irena. En este entorno, la pregunta ya no es si ocurrirá un ataque, sino cómo se responderá cuando suceda.
El impacto en las PyMEs y la economía nacional
El universo de unidades económicas en México ronda los siete millones, de los cuales el 95% corresponde a pequeñas y medianas empresas (PyMEs). De acuerdo con Irena, este sector emplea cerca del 70% de la población económicamente activa y desempeña un papel estratégico en la economía.
El directivo destacó que México figura entre los diez países más afectados por ataques cibernéticos, según datos de INEGI y análisis sectoriales. “El ciberataque puede interrumpir la operación de una empresa", así como afectar su reputación, provocar pérdidas económicas y comprometer información confidencial.
Las razones y modalidades de los ataques son diversas. Entre las más frecuentes, Irena identificó:
- Ransomware: secuestro de sistemas informáticos a cambio de un rescate económico.
- Virus: que producen robo de información, “después pueden Tener propósitos de comercializarlos”, comenta Irena.
Casos recientes en el país han evidenciado la fragilidad de las infraestructuras digitales y la falta de herramientas preventivas en el uso de herramientas digitales.
¿Cómo mitigar y responder ante ataques?
El director de MAPFRE México, que anunció una nueva cobertura enfocada en proteger a las PyMEs ante riesgos cibernéticos, subrayó que es necesaria una estrategia integral, tanto preventiva como reactiva.
El especialista explicó que, en el caso de Mapfre,la estrategia se apoya en la experiencia en gestión de riesgos, lo que permite ofrecer acompañamiento técnico y legal desde los primeros minutos de un incidente.
Para el usuario común y las empresas, entre las recomendaciones más frecuentes, se encuentran:
- Actualizar constantemente los sistemas y contraseñas.
- Capacitar al personal sobre buenas prácticas digitales.
- Solicitar acompañamiento técnico y legal ante cualquier sospecha de vulneración.
- Implementar protocolos claros para respuesta a incidentes.
El directivo advirtió que la sofisticación de los ataques crece a la par que las defensas, lo que convierte la ciberseguridad en una “carrera de resistencia” entre atacantes y quienes buscan proteger la información.
“Estamos ante organizaciones que conocen la materia y se dedican a esto de manera profesional... Una vez que esa información ya se bajó y ya el ciberdelincuente lo tiene, ya vulneró el sistema... Están expuestos todos”, puntualizó.
Fuente de la Información
https://www.infobae.com/mexico/2026/02/19/ciberseguridad-los-riesgos-estan-por-todos-lados-hackers-no-solo-atacan-a-dependencias-gubernamentales/