La compañía DSA mostró Naval Sentinel a responsables del ámbito de la ciberseguridad del Estado Mayor de la Defensa (EMAD) una tecnología propia orientada a proteger sistemas en infraestructuras estratégicas y entornos navales
La ingeniería andaluza DSA ha desarrollado Naval Sentinel, una tecnología de ciberseguridad OT que ha sido presentada recientemente en una jornada técnica con Gruciber (Grupo de Ciberdefensa o Secretaría Técnica dentro de la estructura de Mando). La empresa, con sede en Jerez de la Frontera, es referente nacional en la aplicación de análisis de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad y con este proyecto ha dado un paso más para reforzar si posicionamiento en uno de los ámbitos más sensibles de la seguridad tecnológica actual.
La ciberseguridad ha dejado de ser hace tiempo una cuestión limitada a ordenadores, servidores o redes corporativas. En un contexto de tensión internacional creciente, amenazas híbridas y mayor exposición de infraestructuras sensibles, el foco se ha desplazado también hacia los sistemas que gobiernan procesos físicos reales: energía, control industrial, logística, climatización, accesos, monitorización técnica o entornos embarcados. Proteger esa capa operativa se ha convertido en una prioridad cada vez más relevante para quienes gestionan activos estratégicos.
Ese cambio de paradigma está impulsando el interés por soluciones capaces de actuar allí donde un incidente no solo compromete datos o comunicaciones, sino también la continuidad de una misión, la disponibilidad de una instalación o la seguridad de un entorno crítico. En ese escenario se sitúa Naval Sentinel, una tecnología de ciberseguridad OT desarrollada por la ingeniería andaluza DSA, especializada en automatización, software industrial y ciberseguridad aplicada.
Naval Sentinel: la nueva arma OT
La compañía mostró durante el encuentro las capacidades de una solución concebida para dotar de visibilidad, análisis y respuesta a sistemas operacionales complejos. El interés de fondo no reside solo en el desarrollo tecnológico, sino en el momento en el que llega. Bases, instalaciones logísticas, infraestructuras estratégicas y activos navales afrontan una presión creciente para reforzar su protección frente a ciberamenazas con impacto operativo real.
La jornada permitió trasladar a los asistentes una idea que gana peso en todo el ámbito de defensa y de las infraestructuras críticas: ya no basta con proteger la parte informática tradicional. La convergencia entre IT y OT obliga a entender también cómo se comportan los sistemas que sostienen la operación física de una instalación o de una plataforma. Es ahí donde tecnologías como Naval Sentinel aspiran a desempeñar un papel cada vez más relevante.
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la demostración práctica del sistema. Sobre entornos reales maquetizados, el equipo de DSA reprodujo distintos escenarios de ciberataque para mostrar cómo Naval Sentinel era capaz de detectarlos, seguir su evolución y activar mecanismos de contención e interceptación. Más que un software, es un arma de interceptación en tiempos de guerra híbrida. La lógica de la demostración no era teórica, sino visual y aplicada: enseñar de forma comprensible cómo una amenaza digital puede traducirse en una alteración de procesos físicos y cómo una capa de monitorización y defensa bien diseñada puede anticiparse o limitar su impacto.
Ese enfoque práctico permitió poner en valor uno de los principales argumentos de la compañía. Naval Sentinel no nace como una herramienta abstracta de laboratorio, sino desde la experiencia acumulada en automatización, integración industrial y protección de entornos operacionales. DSA sostiene que ese conocimiento del terreno es precisamente lo que marca la diferencia en un sector donde no basta con saber de ciberseguridad en términos generales, sino que resulta imprescindible comprender cómo funcionan los procesos industriales, las redes de control y los sistemas que gobiernan instalaciones críticas.
La interacción mantenida durante la jornada fue interpretada en el entorno de la empresa como una señal relevante del interés que este tipo de capacidades empieza a suscitar en ámbitos vinculados a la ciberdefensa naval y a la protección de infraestructuras estratégicas. Sin plantear lecturas prematuras ni atribuir decisiones formales que no existen, el encuentro sí refuerza la idea de que soluciones desarrolladas desde el tejido industrial español pueden abrirse paso en una conversación hasta hace poco dominada casi exclusivamente por grandes integradores y actores internacionales.
España, como el resto de Europa, afronta un escenario en el que la seguridad de sus activos esenciales depende también de su capacidad para contar con tecnología propia, talento especializado y empresas capaces de combinar conocimiento industrial y desarrollo digital. En ese contexto, el hecho de que una ingeniería andaluza esté construyendo una solución con encaje en un ámbito tan exigente como la ciberseguridad OT aplicada a entornos navales habla de industria, de capacidad tecnológica y de soberanía.
Andalucía puede jugar un papel mucho más relevante del que a veces se le atribuye en sectores ligados a la innovación industrial, la automatización avanzada y la seguridad tecnológica. Naval Sentinel se presenta así no solo como un desarrollo propio, sino como la expresión de una manera de entender la ingeniería: cercana al terreno, conectada con la operación real y capaz de responder a necesidades emergentes en ámbitos de alta criticidad.
La protección de sistemas OT en defensa, puertos, energía o logística se perfila como uno de los grandes vectores tecnológicos de los próximos años. La creciente sofisticación de las amenazas y la dependencia de infraestructuras conectadas están obligando a repensar los esquemas tradicionales de seguridad. Jacob Jiménez, CEO de DSA Grupo, resume esa visión en una idea sencilla: «Cuando una amenaza afecta a un sistema operacional, ya no hablamos solo de datos o de ordenadores: hablamos de misión, de continuidad y de seguridad real. En DSA llevamos años uniendo automatización, software y ciberseguridad precisamente para responder a ese desafío. Y hacerlo desde Andalucía, con tecnología propia, también dice mucho del país que queremos construir».
Fuente de la Información
https://www.abc.es/espana/andalucia/ingenieria-andaluza-desarrolla-arma-interceptacion-entra-radar-20260419072724-nts.html#goog_rewarded