La mayoría de los incidentes se originan fuera del
territorio, superando controles legales nacionales; expertos advierten que el
fortalecimiento de regulaciones y la conciencia sobre la huella digital son
claves para el futuro económico y social.
El crecimiento del cibercrimen y la
sofisticación de los ataques digitales ocupan hoy el centro de
la preocupación en la sociedad salvadoreña. Los expertos señalaron que los
fraudes informáticos no solo han aumentado en cantidad, sino en complejidad y
alcance, afectando tanto a empresas como a personas naturales.
“En El Salvador ocurren ataques informáticos todos los
días”, alertó Rubén Enrique González, especialista en
ciberseguridad, en la entrevista de Diálogo del Grupo
Megavisión.
La magnitud del problema se refleja en las filtraciones
masivas de datos sufridas en los últimos años. González detalló
que se filtraron 5.1 millones de datos de ciudadanos salvadoreños,
información que terminó vendiéndose en mercados ilegales por apenas $250 antes
de ser distribuida gratuitamente.
Esta exposición deja a la población en una situación de
vulnerabilidad constante: “No es extraño que nuestra información esté a la
merced de todos”, subrayó el especialista.
González destacó que muchas veces los incidentes no se
hacen públicos por el daño reputacional que pueden causar a las empresas. La
vulnerabilidad no solo afecta a grandes instituciones, sino también a los
usuarios comunes.
Mario Pacheco, periodista y especialista en
inteligencia artificial, explicó que la identidad digital se
ha vuelto tan relevante como la identidad física. “Todos dejamos una
huella digital: desde una publicación en redes sociales hasta una simple
conversación por mensajería instantánea”, indicó, advirtiendo que este
rastro puede ser aprovechado por ciberdelincuentes para diseñar ataques
personalizados o suplantaciones de identidad.
La falta de conciencia sobre los riesgos y el alcance de la
huella digital es, para los expertos, uno de los principales desafíos. Pacheco
comparó la exposición en línea con un tatuaje: “El tatuaje digital no
se borra nunca del todo. Lo que subimos hoy puede permanecer disponible para
terceros por mucho tiempo”. Esta realidad obliga a repensar las prácticas
cotidianas y a fomentar el sentido crítico frente a lo que se comparte en
internet.
El marco legal salvadoreño ha intentado
responder a la amenaza creciente con nuevas regulaciones y organismos
especializados. González destacó que El Salvador cuenta con
una ley avanzada de delitos informáticos, una Agencia de Ciberseguridad
del Estado (ACE) y una ley de protección de datos personales próxima a
ser obligatoria para todas las empresas.
Sin embargo, los expertos advirtieron que la mayoría de los
ataques proviene del exterior y supera los límites de la legislación nacional.
“La mayor parte de los ataques digitales no viene de dentro del país, sino de
lugares tan distantes como India o Corea del Norte.
Incluso existen grupos que simulan acentos latinoamericanos para engañar a sus
víctimas”, explicó Pacheco durante la entrevista.
La inteligencia artificial (IA) ha
multiplicado las posibilidades y la gravedad de los delitos informáticos. Los
especialistas coincidieron en que la IA permite desde la clonación de voces y
rostros hasta la manipulación masiva de información, haciendo que las estafas
sean cada vez más difíciles de detectar. “La IA genera simulaciones
cada vez más creíbles, lo que exige un criterio mucho más agudo por parte de
los usuarios”, advirtió González. Este avance tecnológico obliga a redoblar
la vigilancia y la educación digital.
Pacheco defendió el uso responsable de la IA y remarcó la
necesidad de integrarla en la formación escolar: “No se trata de prohibir la IA
en las aulas, sino de enseñar a los estudiantes a comprender sus alcances y
limitaciones”.
Para los expertos, la alfabetización digital es
la mejor defensa ante el fraude y el engaño. González recalcó que el gobierno
salvadoreño ha comenzado a capacitar a maestros en inteligencia artificial y
que la educación digital será pronto obligatoria en el currículo escolar. “Educar
es la clave para prevenir estafas, fraudes y hasta ciberacoso”, sostuvo.
Las consecuencias de las filtraciones y fraudes ya
han sido palpables en la sociedad salvadoreña. González recordó que tras una
importante fuga de información, no solo se expusieron datos personales, sino
también detalles financieros confidenciales, lo que provocó problemas legales y
personales.
“Eso provocó serios problemas legales, incluso divorcios,
al revelarse públicamente los ingresos de miles de personas”, relató
el experto. El entorno digital ha permitido que los fraudes se multipliquen con
facilidad: “Mientras que antes un estafador engañaba a una persona a la
vez, hoy puede lanzar miles de intentos simultáneos por correo electrónico o
redes sociales”, explicó.
La responsabilidad de proteger la identidad digital recae
tanto en los usuarios como en las empresas. González recomendó activar siempre
la autenticación multifactor y adoptar nuevas tecnologías como
las llaves de paso (passkeys), que ofrecen una
protección superior a la de los passwords tradicionales.
También instó a las empresas a actualizarse constantemente y
buscar asesoría especializada capaz de enfrentar amenazas basadas en
inteligencia artificial. “La seguridad no puede relegarse a un segundo
plano: hay que anticipar los riesgos y no esperar a sufrir un ataque para tomar
medidas”, enfatizó.
Pacheco aconsejó desconfiar de cualquier oferta demasiado
buena para ser cierta y verificar siempre la fuente de la información antes de
compartirla o tomar decisiones.
“El sentido común sigue siendo la mejor herramienta: si
algo suena alarmista o fuera de lo normal, hay que revisarlo dos veces”,
insistió. González sumó un dato inquietante: el 77% de los ataques
informáticos a grandes organizaciones se origina en correos electrónicos falsos que
buscan manipular emociones y obtener datos confidenciales.
La conversación cerró con una advertencia clara: no puede
haber desarrollo económico ni estabilidad social si un país no protege los
datos de sus ciudadanos. La era digital atraviesa todas las actividades de la
vida cotidiana y, por eso, la ciberseguridad se convierte en
el nuevo pilar sobre el que debe sostenerse la confianza en El Salvador.
Fuente de la Información
https://www.infobae.com/el-salvador/2026/02/04/el-salvador-enfrenta-ataques-informaticos-globales-por-que-la-ciberseguridad-es-el-nuevo-pilar-del-desarrollo-nacional/