Trump firma orden ejecutiva para frenar regulaciones estatales sobre inteligencia artificial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva destinada a impedir que los estados apliquen sus propias regulaciones sobre inteligencia artificial (IA). “Queremos tener una fuente central de aprobación”, declaró Trump a la prensa desde el Despacho Oval.
La medida otorgará a la administración Trump herramientas para contrarrestar regulaciones estatales consideradas demasiado “onerosas”, explicó el asesor de IA de la Casa Blanca, David Sacks. No obstante, el gobierno aseguró que no se opondrá a regulaciones relacionadas con la seguridad infantil.
La orden ejecutiva representa una victoria para los grandes grupos tecnológicos, que han presionado durante años por una legislación federal unificada sobre IA. Las empresas del sector argumentan que la fragmentación regulatoria estatal podría frenar la innovación y debilitar la posición de Estados Unidos frente a China en la carrera global por el liderazgo en inteligencia artificial.
La BBC contactó a OpenAI, Google, Meta y Anthropic para solicitar comentarios sobre la orden ejecutiva.
Reacciones y oposición estatal
El anuncio ha generado una fuerte oposición, particularmente en California, estado que alberga a muchas de las principales empresas tecnológicas del mundo y que ya cuenta con su propio marco regulatorio sobre IA.
El gobernador de California, Gavin Newsom, criticó duramente la decisión, acusando a Trump de corrupción y de intentar invalidar leyes estatales diseñadas para proteger a los ciudadanos frente a tecnologías no reguladas.
A principios de este año, Newsom firmó una ley que obliga a los mayores desarrolladores de IA a presentar planes para mitigar los riesgos derivados de sus modelos. Estados como Colorado y Nueva York también han aprobado regulaciones similares.
Otros críticos sostienen que, ante la falta de salvaguardas federales sólidas, las leyes estatales son esenciales para proteger a la población. “Privar a los estados de promulgar sus propias salvaguardas de IA socava sus derechos básicos”, afirmó Julie Scelfo, del grupo Mothers Against Media Addiction.
