Google nombra a Amin Vahdat como jefe de infraestructura de IA en un movimiento clave para la próxima etapa de la carrera tecnológica
En medio de una competencia feroz por liderar la inteligencia artificial, Google ha dado un paso estratégico al crear un nuevo puesto directivo y designar a uno de sus máximos expertos en infraestructura: Amin Vahdat, quien asumirá el cargo de Chief of AI Infrastructure Buildout (jefe de infraestructura de IA), de acuerdo con un memorando interno revisado por Semafor.
Vahdat, que llegó a Google procedente del mundo académico hace unos 15 años, pasará a formar parte del reducido grupo de entre 15 y 20 personas que reportan directamente al director ejecutivo Sundar Pichai. El rol concentra la supervisión de la compleja estrategia de centros de datos, chips y redes que permiten escalar la IA de Google a nivel mundial.
Google calcula que para finales de 2025 habrá invertido más de 90 000 millones de dólares en gasto de capital, destinando la mayor parte de esos recursos al segmento que ahora quedará bajo la coordinación de Vahdat. “Este cambio establece la infraestructura de IA como un área clave de enfoque para la empresa”, escribió el director ejecutivo de Google Cloud, Thomas Kurian, en la carta de felicitación interna.
Gemini, TPUs y una década de construcción silenciosa
El nombramiento llega en un momento especialmente favorable para la compañía. Su más reciente modelo Gemini 3 ha recibido elogios significativos y, según el artículo citado, incluso ha generado preocupación en OpenAI, cuyo director ejecutivo habría calificado el avance de Google como una “emergencia” competitiva.
Sin embargo, la ventaja de Google no se limita a la investigación en modelos de IA. Una parte crucial se encuentra en su capacidad para ofrecer productos de IA a escala masiva de forma eficiente, algo que ha sido posible gracias a más de una década de trabajo en chips de IA personalizados, sus TPU (Tensor Processing Units), y al ecosistema de software y hardware desarrollado alrededor de ellos.
Equipos como Google DeepMind colaboran estrechamente con el equipo de TPU para optimizar estos procesadores para las capacidades de Gemini, mientras Google despliega una pila tecnológica integrada verticalmente que abarca desde conmutación óptica hasta refrigeración líquida en sus centros de datos.
Jupiter, Borg y el Tetris galáctico de los centros de datos
De acuerdo con Semafor, Vahdat ha sido una figura central en esos esfuerzos mucho antes de que la carrera de la IA acaparara titulares. En una entrada de blog de 2022, describió cómo su equipo transformó la red Jupiter, el sistema que interconecta todo dentro de los centros de datos de Google.
Esa modernización permitió reducir el costo de servicios esenciales como YouTube, Búsqueda y Google Cloud, y al mismo tiempo se convirtió en una pieza clave en la nueva era de la IA, donde las interconexiones entre procesadores son un cuello de botella crítico. Los modelos de frontera requieren mover cantidades masivas de datos entre cientos de miles de máquinas que deben funcionar como si fueran un solo sistema.
Vahdat también ha supervisado la evolución de Borg, el sistema de software que orquesta la enorme carga de trabajo de los centros de datos de Google. Esta plataforma reorganiza tareas a gran escala para exprimir cada unidad de potencia de cómputo disponible, en una especie de “Tetris a escala galáctica” que hace posible la economía actual de los centros de datos de IA.
De la academia a la élite directiva de Google
Antes de unirse a Google, Vahdat desarrolló su carrera en el ámbito académico y de investigación. Fue investigador en prácticas en el histórico Xerox PARC a principios de la década de 1990 y posteriormente centró su trabajo en cómo conectar computadoras de forma eficiente a gran escala, haciendo posible que múltiples equipos funcionaran como una sola máquina.
Su fichaje por Google en 2010 estuvo inicialmente enfocado en conmutación de circuitos ópticos. Con el tiempo, sus responsabilidades se ampliaron, y según sus colegas, recibió mentoría directa de figuras clave como Luiz Barroso y Urs Hölzle, uno de los primeros empleados de la compañía y referente en el diseño de centros de datos.
El reto para Google y otros gigantes de la nube no solo consiste en incrementar la capacidad de sus centros de datos, sino también en gestionarla en medio de la resistencia social a nuevos proyectos de infraestructura y la necesidad de no sobreestimar la demanda de productos de IA. Coordinar inversiones, consumo energético, chips, redes y nuevas cargas de trabajo es una tarea compleja que, sin embargo, podría traducirse en una ventaja competitiva sostenida.
El ascenso de Vahdat a la alta dirección formaliza ese trabajo y envía una señal clara: para Google, la infraestructura de IA no es solo un soporte técnico, sino el centro de su estrategia para la próxima década.