Experto advierte sobre los riesgos de usar el ordenador del trabajo para fines personales
El uso del ordenador corporativo para actividades personales representa uno de los principales riesgos de seguridad digital en las organizaciones, según advierten especialistas en ciberseguridad. La combinación de hábitos cotidianos y una falsa sensación de confianza puede abrir la puerta a incidentes graves.
De acuerdo con expertos del sector, el 70% de los ciberataques se originan a partir de los clics de los propios usuarios, ya sea al abrir enlaces, descargar archivos o interactuar con plataformas ajenas al entorno laboral desde equipos de trabajo.
El factor humano como principal vulnerabilidad
La creciente sofisticación de los ciberdelincuentes, junto con la expansión de tecnologías como la inteligencia artificial, ha colocado a la ciberseguridad en el centro de las preocupaciones tanto de empresas como de usuarios particulares.
Aunque muchas organizaciones proporcionan formación básica a sus empleados, esta no siempre es suficiente ni constante. El desconocimiento y la falta de cultura digital siguen siendo una de las principales brechas de seguridad.
Hackers éticos y pruebas de seguridad
En este contexto, compañías especializadas en seguridad ofensiva y pruebas de penetración (pentesting) trabajan de manera preventiva para identificar vulnerabilidades antes de que puedan ser explotadas por actores maliciosos.
Estas pruebas simulan ataques reales contra los sistemas de una empresa, permitiendo detectar fallos críticos, corregirlos en tiempo real y reducir el riesgo de incidentes como robos de información o ataques de ransomware.
La ciberseguridad comienza en casa
Los especialistas coinciden en que la protección de la información corporativa no depende únicamente de la tecnología, sino del comportamiento de las personas. Usar dispositivos de trabajo para redes sociales, descargas o actividades personales incrementa considerablemente el riesgo.
“La ciberseguridad no empieza en la empresa, empieza en casa”, advierten los expertos, quienes recomiendan separar estrictamente el uso personal y profesional de los dispositivos para reducir la superficie de ataque.