La
ciberseguridad es uno de los puntos fundamentales de la cultura de Internet.
Con su crecimiento en las últimas décadas se han producido avances en distintos
ámbitos como la investigación, la comunicación, el comercio y mejorías en
cuanto a productividad. De igual modo, los malhechores han visto en la
red un espacio en el que tratar de sacar partido, de ahí que la lucha sea
constante entre quienes aspiran a un espacio seguro y quienes buscan lucrarse
de manera nada ética.
Dado que
Google es uno de los principales protagonistas de nuestra era y de cuanto tiene
que ver con las diversas conexiones que se producen, su papel como
garante de la seguridad es indiscutible. Es por ello que de forma regular
lleva a cabo mejoras en sus diversos servicios, como la más reciente para
proteger contra el malware que secuestra
archivos de Google Drive.
De cara a
ello surgió el centro
de ciberseguridad europeo que la compañía que lidera Sundar
Pichai tiene establecido en Málaga desde el año 2023. Un centro cuyo origen,
curiosamente, está en un virus que afectó a los ordenadores de los
laboratorios de la Politécnica de Málaga y en el que Bernardo Quintero
vio una motivación que marcaría su vida y la importancia de la Costa del Sol en
materia de ciberseguridad.
El virus
Málaga, germen de una pasión y de un futuro
La historia
tiene su origen hace más de tres décadas, momento en que el reto de un profesor
para un joven estudiante como Bernardo Quintero supuso mucho más que una tarea
con la que subir nota. El Virus Málaga había llegado a los ordenadores de su
universidad y la tarea de anularlo abrió un interés perenne en Quintero por la
protección en línea. Hasta el punto de fundar su propia empresa
emergente en cuestión de ciberseguridad, VirusTotal. Una compañía cuyo buen
hacer no pasó desapercibido para Google, quien se hizo con ella en 2012.
Aquello fue
el origen del establecimiento por parte de Google de su centro de
ciberseguridad europeo en la Costa del Sol y de un agradecimiento eterno por
parte de Bernardo Quintero hacia quien había creado aquel virus que también le
afectó a él, pero en positivo. A comienzos de este año, Quintero retomó la
idea de descubrir quién había estado detrás de aquella acción, buscando
mostrar su gratitud por cuanto había influido en su carrera.
Con ayuda de
las redes sociales y de los medios de comunicación, Quintero reabrió su
línea de investigación sobre el código que había provocado aquella
acción inicial en la Politécnica de Málaga y descubrió que había tenido una
réplica en la que una firma o clave, algo que siempre gusta incluir a los hackers,
era más evidente: "KIKESOYYO".
Un mensaje a
través de redes sociales permitió a Bernardo Quintero contactar con el
coordinador general de transformación digital de Córdoba, quien le apuntó que
en sus años de estudiante había compartido aula en la Escuela Politécnica con
quien había creado el Virus Málaga. A partir de ahí un nombre: Antonio
Astorga. Lamentablemente, el camino de Quintero parecía llegar a un
callejón sin salida al conocer del fallecimiento de Astorga. Sin embargo, no
quiso cesar en un empeño y un agradecimiento que quería hacer llegar a toda
costa.
Fruto de ese
afán Bernardo Quintero dio con la hermana de ese eslabón llamado Antonio
Astorga, quien le confirmó a Bernardo lo que necesitaba: su hermano tenía
nombre compuesto: Antonio Enrique Astorga, Kike para la familia y allegados.
Una constatación de que estaba ante la figura que había marcado su
trayectoria y quien, sin saberlo, acercó un centro de tanta relevancia
como el centro de ciberseguridad europeo de Google a Málaga.
Antonio
Enrique Astorga continuó su carrera ligado a la informática y ejerció como
docente en un instituto que bautizó su aula de informática en su honor tras su
pérdida, víctima de un cáncer. Su legado quedará en dicha aula, en el
recuerdo y memoria de Bernardo Quintero y también en quien lleva su sangre y
apellido, su hijo Sergio Astorga, recién graduado en Ingeniería del
Software en la Universidad de Málaga.
Una historia
que cuenta cómo un simple virus, reivindicación de juventud para quien lo crea
y reto para quien lo afronta, tiene sus ecos en la actualidad y el peso de
poner a una localidad como Málaga en el punto de referencia de la
seguridad cibernética a nivel europeo para toda una referencia como
Google.
Fuente de la Información
https://www.blogger.com/blog/post/edit/8613737587895079004/5516513165224190035